El país que era conocido como Siam, luego se llamó Prathet Thaipue que se traduce como ‘País de Gente Libre’. Y luego, al inglés pasó a ser Thailand (‘Tierra de los Thai’), y de ahí a Tailandia.

En Tailandia, hay siete lugares conocidos como las “Siete Maravillas de Tailandia”, y son las siguientes: Thainess, la Tierra de los Tesoros y la Historia, las playas, el entorno natural tailandés, el País de la Sonrisa Saludable, las tendencias tailandesas a su cultura y los festivales internacionales de Tailandia.

1. Thainess. Experimentar el arte de vivir tailandés:
Esta maravilla tailandesa hace referencia a la forma de ser y el sentir de las gentes de este entrañable país. La hospitalidad tailandesa constituye uno de los aspectos más representativos y característicos del país de la sonrisa. Las actividades más innovadoras que se pueden practicar en Tailandia abarcan una amplia variedad de temáticas. Así,es posible tomar cursos de cocina Thai, o cursos de masaje tradicional tailandés en la Escuela de Masaje y de Medicina Tradicional del Wat Pho (templo del Buda Reclinado).

2. Tierra de tesoros e historia:
Tailandia es como país tradicional con infinidad de lugares históricos, templos y museos. En el corazón de la nación reposan impasibles Ayutthaya, capital de Tailandia durante más de cuatro siglos y Sukhothai, primera capital del reino.

A 76 km. al norte de Bangkok,esperan las espléndidas ruinas de la que fuera una de las ciudades más prósperas de Indochina. La grandilocuencia de los restos de templos, palacios y demás edificios permite intuir un opulento pasado.

Algo más al norte se encuentra la ciudad amurallada de Sukhothai, un compendio de ruinas elegantes que se ha convertido en un referente de la expresión artística y arquitectónica tailandesa. Designada parque histórico, constituye uno de los más visitados de Tailandia. Otro de los tesoros históricos del país de la sonrisa es Chiang Mai, conocida como ‘La Rosa del Norte’ y bañada por las aguas del río Ping.

A 700 km. de Bangkok y abrazada por una geografía salpicada de templos, campos de arroz y montañas de titánicas cimas, esta ciudad de orígenes indígenas fue fundada en 1.296 como capital del Reino Lanna. Su particular idiosincrasia, integrada por unas costumbres, dialectos y gastronomía propias, la convierten en visita obligada. Se trata, además, de uno de los centros de artesanía más importantes del país.

3. Playas:
Diversión, sol, surf y serenidad. Las espectaculares playas de Tailandia están cuajadas de populares y lujosos resorts destinados al turismo nacional e internacional. En el sur del país descansan las ensenadas más salvajes, vírgenes y paradisíacas. Largas playas o pequeñas calas mecidas por cristalinas aguas color esmeralda que invitan a la ensoñación y el relax. En el mar de Andamán, al sureste de Tailandia, residen algunas de las más espectaculares. Destacan la bahía de Phang Nga, una zona protegida declarada Parque Nacional Marino, flanqueada por agrestes y elevados pináculos que asoman sobre el agua y que son los picos de ancestrales montañas sumergidas.

Navegando por el paradisíaco mar de Andamán echamos el ancla en otro escenario paradisíaco: las islas Phi-Phi. Se trata de las ínsulas más famosas y fotografiadas de Tailandia. Las más conocidas son Koh Phi Phi Leh y su hermana mayor Koh Phi-Phi Don. La primera se hizo famosa porque en ella se rodó la película ‘La Playa’, protagonizada por Leonardo Di Caprio. Los fondos verdes de sus aguas y una naturaleza todavía en estado puro constituyen sus atractivos más destacados.

4. Naturaleza:
Encuentro con la belleza del entorno natural tailandés. Una de las principales preocupaciones del gobierno tailandés es la conservación y el respeto por el medio ambiente. Tailandia está plagada de infinidad de espacios verdes y parques naturales protegidos,citas ineludibles para los amantes de la naturaleza. Entre algunos de los más recomendables se encuentran el Parque Nacional de Doi Inthanon, al suroeste de Chiang Mai, que debe su nombre a la montaña más alta del país. Especial mención merecen sus aldeas de tribus de las colinas y sus espectaculares cascadas. En el sur destaca el Parque Nacional de Khao Sok, con impresionantes montañas que cubren toda la longitud de la península, peñascos de piedra caliza y jungla. El acceso se realiza desde Khao Lak y Phuket.

5. Wellness:
El país de la sonrisa saludable. Tailandia cuenta con una oferta consolidada y en auge de terapias preventivas y curativas para alcanzar el ansiado relax de cuerpo y mente. A lo largo y ancho del país, los resorts más lujosos están dotados de sofisticados spas donde se aplican terapias curativas y masajes thai entre otros muchos servicios. Patria de artes terapéuticas milenarias, todos los spas conservan la solemnidad arquitectónica de los antiguos santuarios y muestran especial cuidado en el refinamiento de los rituales y la simbología del detalle. Entre algunos de los spas más populares se hallan el Lanna Spa del ‘Four Seasons Resort Chiang Mai’, en Bangkok se encuentra ‘The Oriental Spa’, en el interior del lujoso Hotel Mandarín Oriental; en Hua Hin se encuentran gran parte de los spas más tradicionales, ya que esta zona está considerada el destino ‘health’más popular de Tailandia. El spa del ‘Anantara Hua Hin Resort’ es uno de los más románticos de Asia.

6. Trendy:
Entusiasmarse con una mirada a las nuevas tendencias tailandesas. En las últimas décadas Tailandia ha experimentado una ebullición de diseño, glamour y tendencias patente en el nacimiento de hoteles y restaurantes chic y exclusivos, modernos centros comerciales y gran diversidad de propuestas de ocio y entretenimiento. Bangkok se ha convertido en una de las ciudades más cosmopolitas y sofisticadas del continente asiático. Las actividades más innovadoras abarcan una amplia variedad de temáticas. Así, es posible tomar cursos de cocina Thai en el hotel Oriental de Bangkok, o cursos de masaje tradicional tailandés en la Escuela de Masaje y de Medicina Tradicional del Wat Pho (templo del Buda Reclinado). La Comunidad Mundial de Budistas (World Fellowship of Buddhists – WFB) imparte clases de meditación budista en pleno corazón de Bangkok e incluso es posible tomar clases de Muay Thai (boxeo tailandés), en los dos principales estadios de la capital: el Lumphini y el Ratchadamnoen. Alojarse en uno de los hoteles más modernos y glamurosos de la ciudad está al alcance de la mayoría de los bolsillos. La oferta es amplísima.

7. Festividades:
Sentir la emoción de los festivales internacionales de Tailandia. Cada año se celebran en el país de la sonrisa gran diversidad de eventos y festivales, muchos inspirados en antiguas tradiciones. Entre los más importantes se halla el Año Nuevo Tailandés, el ‘Songkran’, que se celebra a mediados de abril y consta de espectaculares y hermosas procesiones sobre el agua del sagrado Luang Pho Phra Sai, en Wat Pho Chai. A mediados de noviembre tiene lugar el festival del fin del Monzón, ‘Loi Krathong’, cuando se hacen flotar en cualquier caudal de agua, ya sea un río, estanque o lago el krathong, que consiste en una pequeña cesta a modo de barca, construida con hojas de banano. En su interior se colocan flores de loto, monedas, palillos de incienso, velas y papeles de colores. Como resultado, se produce un hermoso espectáculo que crea “serpientes de luz” a lo largo y ancho de los cauces. Todo ello con la luna llena de fondo acompañada por música, bailes, desfiles, fuegos artificiales y chiringuitos donde probar todo tipo de delicias locales. Por último, la celebración del cumpleaños del rey, el 5 de diciembre, constituye otro motivo de festividad para los tailandeses.

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